Lo que hace hokd, y lo que a propósito no hace.
Sin rachas. Sin XP. Sin puntuación. Sin un cero al que caer. La subida solo va hacia arriba.
Etapas en lugar de tareas.
Registras hacia atrás: lo que terminaste, no lo que planeaste. Cada etapa entra en uno de cinco modos, y cada una suma altura.

„Mont Blanc, 4.808 metros. Hoy he subido 145 de ellos."
En vez de puntos de productividad abstractos, subes una montaña real: Watzmann, Mont Blanc, Everest o tu propia cima. Cada etapa es un paso, cada día subes más alto, cada cumbre es un capítulo cerrado.
Tres pasos. Siete días a la vista.
Momento de valentía
¿Qué se te hizo cuesta arriba esta semana, y aun así lo hiciste?
Fija el ancla
Una frase para la semana que viene. Fijada durante siete días.
Mira la montaña
¿Dónde estás? ¿Cuánto falta para la cima? ¿Necesitas una nueva?

Temas a los que vuelves.
En vez de un diario monolítico: temas a los que vuelves una y otra vez. Escribe cuando tengas algo que decir; a veces pasan semanas en blanco. Con Pro, la IA en el dispositivo saca a la luz los patrones cuando se lo pides.
Scripts con historial de versiones y seguimiento de resultados.
Llamadas de descubrimiento, respuestas a quejas, pitches a inversores. Guarda versiones, mide el resultado de cada ronda (conversión, notas) y deja que la IA analice qué funcionó. Exportables como tarjetas.

¿Quién eres en tu mejor versión?
Una vez al mes, una pregunta. Tu respuesta aparece luego en cada repaso semanal como una referencia callada: no una métrica, una brújula.
Local primero. IA solo cuando tú quieras.
Sin cuenta, sin inicio de sesión, sin identificadores de rastreo. Los datos se quedan en local. La IA es solo para Pro y funciona del todo en el dispositivo en iPhone y Mac con Apple Intelligence. En Android, a través del backend de Hokd (Frankfurt): solo el texto de entrada, nada se guarda.
Lo que ya viene en la app gratis.
El núcleo es gratis para siempre. Pro añade la IA y sube los límites.
Una app, tres dispositivos: la tecnología cambia un poco.
A nivel de funciones, hokd es el mismo producto en iPhone, Mac y Android: etapas, montañas, el ritual del domingo, manuales, reflexiones. Lo que cambia es cómo está hecho, porque cada plataforma tiene sus propias fortalezas nativas.
Las funciones y versiones exactas pueden variar un poco. Ambas apps evolucionan en paralelo; las funciones grandes llegan a la otra plataforma con cierto retraso.